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miércoles, 9 de enero de 2008

LAS MUJERES TORERAS.

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ Veterinario y escritor.

De siempre la mujer española ha sido aficionada a asistir a las corridas de toros. Un antiguo exponente gráfico de ello lo encontramos en una de las pinturas del techo de alfarje del claustro de Santo Domingo de Silos, donde una mujer arroja un arponcillo a un toro para enfurecerlo.
Y no solo la afición se encontraba en las mujeres del pueblo sino que las aristócratas también se decantaban por uno u otro torero. Así: la duquesa de Benavente era partidaria de Pedro Romero, mientras que la de Alba lo era de Joaquín Rodríguez “Costillares”.
Había rivalidad en todos los ámbitos de la sociedad, por eso desde el escenario del Corral de la Cruz, la tonadillera “La Caramba” cantaba seguidillas que ensalzaban sucesivamente a Pedro Romero y a “Costillares”:


Cuando Pedro Romero
pisa la plaza,
No hay otro hombre en el mundo
de mejor planta.
¡Anda moreno,
que te quita la novia
Pedro Romero!.
……………………
Encima de la cama
tengo un retrato,
donde está “Costillares”
con plante majo.
Cuando me duermo,
el majo que me vela
me quita el sueño.


Era Felipe IV quien reinaba en aquél lejano año de 1654, cuando en el día 25 de junio debutaba como picadora la primera mujer-torero, según comunicación al Consejo de Castilla que nos da fe de este hecho: “S.M mandó que se diesen cuatro toros a los tres de las tres lanzadas de a pie, y a la labradora que la dio a caballo y porque a los lacayos de S.M cuyos son los toros no se les siga tanto perjuicio me ha mandado S.M decir a V.S.J que ordene V.S.J al corregidor que a los que dieron las cuatro lanzadas se les haga bueno su dinero, lo mismo en que se vuelvan los toros, que creo son catorce o diez y seis ducados”
Y es que en aquella época no había problemas para dejar que las mujeres toreasen, pues el rey nacido en Valladolid en el año 1605 y fallecido en Madrid en el año 1665, dejó las cuestiones del reino en manos del valido Conde Duque de Olivares que bastante tenía con los problemas que le reportaron sus ansias de mantener la hegemonía en el Continente, lo que le llevaron a: que le salieran “respondonas” Inglaterra y Francia; que España pasara por 4 bancarrotas de la Real Hacienda que; tras el intento de subir los impuestos, acabara con huelgas en el reino de Aragón , el principado de Barcelona y Portugal, llevándole finalmente a la caída y posterior sustitución por Luis de Haro.
El rey al que casaron a los diez añitos de edad con Isabel de Borbón, dos años mayor que él, y más tarde a los 43 años con Mariana de Austria, se limitó a “hacer niños” tanto a sus esposas como a toda moza que por ahí pillara, reuniendo un total de doce hijos legítimos, de los que únicamente sobrevivieron tres: María Teresa, Margarita Teresa y Carlos II y otros naturales de los que el más conocido fue Juan José de Austria, fruto de su relación con la actriz Josefa Calderón. Apodada “La Calderona” a quien el monarca asignó un balcón con vistas a la Plaza Mayor de Madrid, para que desde él pudiera presenciar las corridas de toros.

Apareció la picadora nacida en Valdemoro (Madrid), Nicolasa Escamilla apodada “La Pajuelera”, por aquello de ser vendedora de alguaguidas o pajuelas de azufre. Inmortalizada por Goya en uno de sus aguafuertes sobre la tauromaquia y contra la cual el padre Sarmiento escribió:
”Este fenómeno ha sido la ignominia del devoto femíneo sexo, que tiene adherente la compasión, y la afrenta del indiscreto sexo barbado, que toleró y dio licencia para que saliese al público semejante monstruosidad. Cotéjese esa Pajuelera con el ejercicio de las niñas gallegas, que, puestas a la frente de una vaca o buey manso, están hilando todo el día y cuidando que ese ganado no eche la lengua a las mieses que tiene a boca. ¿Qué ha sido aquello sino ridiculizar la fiesta de los toros?. No dudo que apuraría todos los equívocos sobre el significado de toro toreado por una mujer a la vista de tanto marido”.
Un siglo después existe la referencia de una linajuda señora de la Corte que “mandó soltar en el jardín de su casa una furiosa ternera y ejecutó y desahogó con ella su robusta afición”, según cuenta José Daza en su libro “Preciso manejo y progresos…del arte del toreo”.
Y en ese mismo siglo, y en el año 1749, salió en la plaza de Antequera a quebrar garrochones una granadina que cuando lo logró con brillantez fue expulsada de la plaza por las gentes del andamio.
En Andalucía frecuentemente la mujer intervenía en acosos y encierros junto a los hombres. Es el caso de doña Antonia Bretendona que en su hacienda picó a varios toros con singular acierto.
Existe el caso curioso de una monja que abandona el convento para dedicarse al toreo. Se trata de la hermosa y bella dama llamada doña María de
Gaucín quien tras actuar por varios años en los ruedos españoles volvió a la paz conventual.
Cuando José Bonaparte ("Pepe Botella") reinó en España, autoriza la actuación pública de las mujeres-torero y aparecen las cuadrillas de la alicantina Francisca Coloma, de la sesentona Martina García y de Dolores Sánchez apodada “La Fragosa” que viste de hombre y con ellos se asiste en su cuadrilla.
En una de las primeras corridas celebradas por su iniciativa se anunció un cartel para el día 28 de julio de 1811 en el que se anunciaba a la rejoneadora Teresa Alonso. El ministro del Interior se niega a conceder la autorización para la actuación con este argumento:
“Las mismas razones porque no se permite a los niños y a los ancianos salir a torear a la plaza, hay para impedírselo a las mujeres; pero sobre todo debe atenderse a las de decencia y decoro público que se violan con semejante espectáculo cuyo influjo en lo moral es manifiesto, según dije a V.S cuando me propuso esta idea”.
Cuando a las cinco de la tarde comienza la corrida, uno de los componentes del cartel, Curro Guillén, de acuerdo con Teresa entrega un memorial a José Bonaparte, que preside la corrida, pidiendo autorización para que pueda actuar Teresita. Bonaparte, consulta al Corregidor si hay precedentes de actuación femenina, al haberlas aunque de muy antiguo, accede a la petición.
También aparece la famosa cuadrilla barcelonesa denominada “Las señoritas toreras” quienes debutaron en el año 1895 y actuaron por espacio de doce años y María Salomé Rodríguez Tripiana apodada “La Reverte”, protagonista del primer caso de travestismo, ya que era un hombre de pelo en pecho llamado Agustín Rodríguez guarda jurado jiennense.
El 2 de julio de 1908 el Ministro de la Gobernación del Gobierno de Maura, a la sazón don Juan de la Cierva promulga una Real Orden que prohíbe la actuación de las mujeres en los ruedos.
El preámbulo de la citada Ley decía: “La opinión pública ha protestado en varias ocasiones contra la práctica que se va introduciendo en las plazas de toros de que algunas mujeres tomen parte en la lidia de reses bravas, y si bien se alega que la ley no lo prohíbe expresamente, el hecho en sí constituye un espectáculo impropio y tan opuesto a la cultura y a todo sentimiento delicado que en ningún caso deben las autoridades gubernativas permitir su celebración como acto que ofende a la moral y a las buenas costumbres”.
Ley en la que seguramente habían influido negativamente las opiniones de los ilustrados antitaurinos tales como Sarmiento, Feijoo, Meléndez Valdés, Cadalso, Jovellanos, etc y de los teólogos y moralistas que no veían con buenos ojos que concurrieran a las corridas entreverados mujeres y hombres y los sociólogos que veían una pérdida de horas de trabajo por la asistencia a las corridas de toros: “ya que la pasión de los españoles por la fiesta hace que pierdan tres días de trabajo por corrida y malbaratan y empeñan su ajuar si no encuentran otro medio de agenciarse dinero para asistir”.
El Artículo 124 del Reglamento Taurino del año 1930 mantenía tal prohibición.

Pero en el año 1934 el Ministro de la Gobernación, Salazar Alonso, dejó sin efecto esta Real Orden, por lo que Juanita Cruz pudo hacer el paseillo en la Monumental de Las Ventas en 1936.
Real Orden que es ratificada por la Ley del 22 de julio de 1961, y derogada más tarde por Ley del 10 de agosto de 1974.
La Ley 56/1961 de 22 de julio reconocía a la mujer los mismos derechos que a los hombres para ejercer toda actividad profesional excepto su participación en la lidia de reses bravas, según recoge el artículo 49 del Reglamento de Espectáculos Taurinos.



Contra esta Ley luchó denodadamente, junto a su abogado José Briones, una torera alicantina de nombre María de los Ángeles Hernández apodada “Ángela” cuya verdadera vocación era el toreo a pie que estaba prohibido en España, pero que ella practicaba en Francia. hasta lograr derogarla por Orden del 10 de agosto de 1974.
En ese mismo año con fecha 15 de septiembre debutó como torero a pie en Jerez de los Caballeros.
Fue lesionada de consideración en muchas ocasiones a lo largo de sus más de 300 novilladas, hasta que tomó la alternativa en México en el año 1979 de manos de Manolo Martínez.

LA MUJER TORERO PROFESIONAL.

En Andalucía las mujeres que se distinguieron por su valor y destreza fueron las de las aristócratas de Jerez de la Frontera junto a las del Ducado de Medina Sidonia. Las primeras, acostumbradas a enmaromar los toros que sacaban a la plaza del Arenal para rejonearlos desde el estribo de sus coches,. Destacó en esta faceta, por su destreza con el rejón, doña Brianda Pavón.
Entre las profesionales hay que destacar a la rejoneadora Francisca García natural de Motril (Granada) que tras haber demostrado sus habilidades en plazas como la de Cádiz, Valencia, Murcia, Granada y otras capitales, fue vetada para actuar en Pamplona. Elevó instancia ante el Ayuntamiento pamplonés en los años 1774 y siguiente, donde hacía constar sus actuaciones en plazas como Tudela y Estella. No logró resultado positivo al encontrar el consistorio indecorosa la petición por su condición femenina y a pesar de estar casada con el banderillero Francisco Gómez que actuaba a las órdenes del torero navarro Matías Serrano.
Poco se podía lograr en aquellos tiempos, que eran peores aún por ser anteriores, a los que nos reflejó Pérez Galdós en su novela “Tristana” donde analiza las tres carreras de la mujer del siglo XIX cuando dice:
“Sólo tres carreras pueden seguir las que visten faldas: o casarse, que carrera es, o el teatro…vamos, ser cómica que es un buen modo de vivir, o…no quiero nombrar lo otro. Figúreselo”.
Como podemos constatar, en un principio la mujer actúa en los ruedos como rejoneadora.
Más tarde los empresarios tratan de inmiscuirla en pantomimas y mojigangas, donde predominan los trajes vistosos que incluso se anuncian de antemano en los carteles. Así un 27 de diciembre de 1818 la rejoneadora Andrea Cazalla sale vestida de sultana y el día 6 de agosto de 1820, Antonia Fernández sale vestida de turca. El traje causó impacto.
Antonia Fernández repite actuación con el mismo traje el 8 de diciembre de 1822 acompañada de Benita Fernández que vestía traje de china.
Con posterioridad las mujeres irrumpen en la suerte de picar toros si bien ataviadas de los trajes regionales de su procedencia como lo demuestra el cartel del 11 de diciembre del año 1836 en el que actúan como picadores: la zaragozana Magdalena García y la valenciana Mariana Duró que no debían hacerlo tan mal ya que cobraron la sustanciosa cifra de 240 reales cada una.
Hay una referencia a Petra Kobloski, como pionera de las cuadrillas femeninas. Un 5 de octubre se presentó en Tarragona y a causa de su escasa preparación taurina crearon un verdadero altercado de orden público que acabó con la cárcel para ellas y el empresario.
En el año 1839 aparece la primera cuadrilla en serio de mujeres toreras dirigida por la alicantina Francisca Coloma y en la que figuraban la asturiana Jorja García y Ramona Castelló.
Para ya el 26 de enero del año 1845 aparecer en Madrid, una importante cuadrilla femenina encabezada por Martina García, que permaneció en los ruedos hasta la edad de 60 años, con las picadoras: Teresa y Magdalena García con trajes regionales castellano y gallego respectivamente y con las banderilleras: Rosa Inard y Manuela Renaud que vestían de aldeana y pasiega respectivamente.
En 1886 aparece Dolores Sánchez “La Fragosa” que es la que por primera vez sale al ruedo vestida con traje masculino y se rodea de una cuadrilla de hombres. Toreó con éxito durante seis años.
Otras toreras famosas de este época fueron: Carmen Lucena “La Garbancera”, “La Frascuela”,La Mazzantina”, Laura López Cívico etc, sin que ninguna de ellas hiciera sombra a "La Fragosa”.
En el día 1 de enero del año 1895 aparece en Barcelona la cuadrilla femenina más importante de todos los tiempos la famosa “Señoritas toreras” adiestradas y puestas en escena por el periodista Mariano Armengol y Castañe “Verduguillo” En esta ocasión lidiaron un becerro.
La docena de muchachas presentadas a Armengol estaban capitaneadas por Julia Carrasco.


Pero el debut serio de esta cuadrilla tuvo lugar en Barcelona el 10 de marzo del año 1895 con tal éxito que se ganaron la repetición de actuación en las fechas del 17 y 24 del mismo mes. De ahí recorrieron las ciudades de Valencia, Cádiz, Jerez de la Frontera, Alicante, Cartagena, Valladolid, Bilbao, Játiva, Castellón, San Sebastián, Logroño, Murcia, Sevilla etc.
La cuadrilla de “Las señoritas toreras” estaba compuesta por:
Matadoras: Dolores Pretil “Lolita”y Providencia Jornaler.
Sobresaliente: Ángela Pagés “Angelita”.
Banderilleras: Encarnación Simó, Rosa Simó, Julia Carrasco, Isabel Jerro, María Pagés, y María Mambea.
· Nota: En la quinta corrida se retiro la espada Providencia Jornaler, siendo sustituida por “Angelina” que continuó hasta el año 1902.
· Posteriormente la cuadrilla se dividió en dos: una de ellas capitaneada por “Pepita” y “Herrerita” y la otra por “Angelita” y “Lolita”(denominada "Cuadrilla de Las Noyas”


Actuaron con enorme éxito en España, Francia, Portugal y América
Los éxitos por espacio de 12 temporadas no pasaron desapercibidos para el diestro “Guerrita” que llegó a comunicar a las empresas taurinas que:
“No torearía en ninguna plaza si un mes antes de él hacerlo actuaba la famosa cuadrilla femenina”.
Se trataba de mujeres con gran valentía como demostraron:
“Angelita” herida en Logroño. A pesar de manar abundante sangre de la herida se negó a entrar en la enfermería.
Lolita”el 19 de julio de 1897 fue herida en Oviedo en la mejilla izquierda y a los doce días reapareció en Huelva.
Otras mujeres toreras de esa época fueron: “Herrerita”, “La Solanita” y “Pepita” que actuaron por Barcelona. En Madrid lo hizo: Ignacia Sánchez “La Guerrita” que finalmente se fue a México. Eugenia Baltes “La Belgicana”. Quienes al lado de Jenara Gómez, Juana Castro, Francisca Gisbert, Juana Calderón “La Frascuela”, Manuela Capilla, Antonia Macho, Josefa Ortega, Francisca Coloma, Benita Fernández y un largo ect, constituyeron el elenco de toreras de esa época, quienes se vieron rodeadas por picadoras como Mariana Curo y banderilleras como Ángela Magdalena y María Aguirre “Charrita Mejicana”





Célebre fue María Salomé Rodríguez Tripiana, “La Reverte” primer caso de travestismo, que llegó a alternar con “Lagartijo” y “Machaquito” y que en la fecha del 11 de noviembre de 1900 mató con enorme éxito un utrero en la plaza de Madrid. Estaba dotada de grandes facultades y con razón pues cuando descubrió su identidad se trataba de un hombre llamado Agustín Rodríguez, quien por despecho reveló su identidad ante la aparición del Real Decreto de 1908 en que La Cierva prohíbe el toreo femenino.
De entre todas destacó Juanita Cruz, quien por nacer cerca de la antigua plaza de toros de Madrid entabló amistad con las hijas de los conserjes y esto le permitió ver todas las corridas que se daban al tiempo que practicar el toreo de salón. Se presentó como novillero en León el 24 de junio de 1932.


El 5 de abril del año 1933 estoqueó dos reses de Gamero Cívico en Cabra alternando con “Bebe Chico” y “Manolete”.
En el año 1935 debuta con picadores en Granada y en el mes de julio se presenta en Vista Alegre, cortando una oreja a un novillo de Pérez Tabernero.
El día 2 de abril de 1936 hace su presentación en la plaza de Las Ventas cortando una oreja a su primer enemigo que era de la ganadería de García Aleas. Al estallar la Guerra civil se va a Venezuela y desde allí como plataforma torea en diversos países americanos, hasta tomar la alternativa el 17 de marzo de 1940 en el Fresnillo (México).
Toreó con “Manolete”, Arruza, “Calesero”, Fermín Espinosa “Armillita” y “Carnicerito de México” quienes la avalaron para poder torear en México.
Falleció en Madrid el 18 de mayo de 1981 a causa de una lesión cardiaca.
Con posterioridad ha habido mujeres importantes en el mundo del toro, como lo fue la chilena Concepción Cintrón Verrill más conocida como Conchita Cintrón a la que no se pudo ver en corridas de a pie por no estar autorizado este toreo a las mujeres. Fue una bellísima y extraordinaria rejoneadora.
Ya en los años de 1975 aparece una torero albaceteña llamada María Isabel Atiénzar Sarría Maribel Atiénzar, que en la temporada siguiente toreó una gran número de festejos al estar incluida en el espectáculo femenino llevado por el empresario Francisco Rodríguez.

Tras formarse debidamente en estos festejos el 10 de abril de 1977 hace su debut con picadores en una novillada de Beca Belmonte donde alterna con dos novilleros. Corta tres orejas y sale a hombros.
El 23 de abril de la temporada siguiente hace su presentación en la plaza madrileña de Vista Alegre alternando con “Miguelín” y Antonio José Galán, escucha dos avisos en el primero y corta una oreja del segundo de los novillos de Manolo González..

Al domingo siguiente en el mismo coso actúa con Joaquín Bernardó y Juan José cortando también otra oreja.
Triunfos en Las Ventas, Barcelona, Valencia, Sevilla. El 28 de noviembre de 1981 toma la alternativa en la plaza mexicana de Machuca.
Tras su vuelta a España en el año 1985 renunció a la alternativa y actuó como novillero.

Quiza la que más altas cotas ha alcanzado como torero haya sido la madrileña Cistina Sánchez Palacios, nacida el 20 de febrero de 1972. Torero de la Escuela Taurina de Madrid que actuó en numerosos festejos sin picadores.

Cristina tomó la alternativa en Nimes (Francia) el 25 de mayo de 1996 de manos de Curro Romero y con José María Manzanares como testigo.Cortó una oreja al toro de su alternativa llamado "Pocabarba" de Alcurrucén.

Las palabras de Curro a Crisitna fueron. "El toreo es caricia y ¿quién mejor para eso que una mujer?.

Según ella misma afirma se fue de los toros: "porque los hombres no querían torear con ella", pero es que Cristina tal vez desconocía el consejo cláscio para los actores que viene a decir: "No trabajar con niños ni aniamles porque estos monopolizan a la atención y eclipsan al resto", lo que traducido al mundo del toro viene a decir que: la mujer torero monopoliza la atención del público y convierte a sus compañeros de terna , en teloneros".

No queremos dejar de citar a la malagueña, afincada en Zaragoza, Mari Paz Vega Jiménez (Mari Paz Vega).

Mari Paz vistió por primera vez el traje de luces en Cariñena (Zaragoza) en 1990. Se presentó con picadores en Fuengirola (Málaga) actuando con Cristina Sánchez y Yolanda Carvajal ante un novillo de Joaquín Buendía al que cortó una oreja.
En el año 1994 triunfó con rotundidad en Zaragoza cortando una oreja en cada uno de sus oponentes que eran de la ganadería de Fermín Bohórquez, convirtiéndose en la primera mujer que salía por la Puerta Grande de una Plaza de Toros de 1ª categoría.
Tomó la alternativa en 1997 en Cáceres de manos de Cristina Sánchez y con Antonio Ferreras como testigo, con lo que se convirtió en la primera mujer alternativada en España.
Finalmente hemos de mencionar a Raquel Sánchez quien el 27 de mayo del 2005 tomó la alternativa en Toledo de manos de Eugenio de Mora y actuando como testigo Manuel Amador.
Actualmente se encuentra por tierras mejicanas. donde está cimentando su carrera taurina al igual que lo ha hecho Mari Paz Vega quien goza de fama en Méjico.
A pesar de las numerosas novilladas de promoción que patrocinan las televisónes autonómicas de momento no incluimos a ninguna de las mujeres toreros que van surgiendo, porque ninguna ha superado los límites establecidos para figurar en este trabajo.
Esperemos lo logren para un futuro.